¿Qué es la diabetes?



¿Qué es la diabetes?

La diabetes mellitus es una enfermedad metabólica que se caracteriza por tener unos niveles de azúcar (glucosa) elevados en la sangre.

Al azúcar que va circulando por la sangre se le llama glucemia.

La insulina, es una hormona que fabrica el páncreas, controla los niveles de glucosa y hace que nuestras células utilicen el azúcar que hay en la sangre como fuente de energía.

El páncreas produce la insulina de dos maneras diferentes:

  Una de ellas la produce de manera lenta y continua, esto hace que los niveles de glucosa se mantengan siempre estables entre 70-100 mg/dl conocida como secreción basal.

  Otra es de manera más rápida y en mayor cantidad. Este tipo de insulina se produce generalmente cuando la glucosa que hay en sangre se encuentra elevada después de haber ingerido alimentos, se le conoce como secreción pulsátil.

Cuando hay un fallo en la producción de insulina o en su manera de actuar en el organismo, esto hace que se eleven los niveles de glucosa en la sangre, lo que se conoce como hiperglucemia.

Si esto no se controla y hay de manera continua una elevada cantidad de glucosa en sangre puede provocar alteraciones en la función de diversos órganos, especialmente en los ojos, los riñones, los nervios, el corazón y los vasos sanguíneos.


¿Qué tipos de diabetes hay?


Existen dos tipos de diabetes, la diabetes tipo 1 y la tipo 2.

La diabetes tipo dos supone el 90 % del total de los casos de diabetes. En los últimos años, se está viendo un aumento considerable en la población a causa de los cambios en el estilo de vida, cada vez más sedentario y con un tipo de dieta que no es favorable y hace que tengamos un aumento de peso.

El 85 % de las personas que tienen diabetes tipo 2 normalmente están por encima de su peso.

La diabetes tipo 1, al contrario que la del tipo 2, no está relacionada con el estilo de vida.

La mayoría de las diabetes tipo 1 son a causa de un proceso autoinmune, que afecta a las células del páncreas que producen la insulina.

A este tipo de diabetes se le denomina insulinodependiente, ya que tienen que pincharse todos lo días insulina.

En la diabetes tipo 1 no podemos actuar de manera preventiva, pero sí en la diabetes tipo 2.


Alimentos que ayudan a bajar el azúcar


Alimentos que ayuden a bajar el azúcar


Boniatos: las patatas tienen un índice glucémico alto, pero los boniatos son una alternativa estupenda ya que lo tienen más bajo y además tienen un sabor buenísimo.

Frutas: normalmente las frutas tienen un índice glucémico bajo, sobre todo la manzana y los arándanos.

Avena: la avena contiene betaglucanos que es un tipo de fibra que ayuda a controlar el azúcar en sangre.

Nueces: contienen flavonoides, vitaminas, antioxidantes y minerales como el potasio y el magnesio, que ayudan a mejorar la resistencia a la insulina.

Legumbres: hay varias investigaciones que han demostrado que el tomar legumbre 3 veces a la semana regula el azúcar y reduce el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares en personas con diabetes tipo 2.

Ajo: contiene compuestos que ayudan a mejorar la resistencia a la insulina, además de protegernos de enfermedades cardiovasculares.

Aguacate: es un aliado para las personas con diabetes y enfermedades cardíacas gracias a sus grasas saludables y su contenido en fibra.

Canela: ayuda a reducir el azúcar en sangre y mejora los niveles de colesterol en pacientes con diabetes tipo 2.


Cómo se puede prevenir la diabetes


La diabetes tipo 2 se puede prevenir si cambiamos nuestros hábitos de vida.

Evitar una vida sendentaria, procurando practicar deporte 2 o 3 veces a la semana, adaptado a nuestra edad y estado de salud.

No tener sobrepeso.

No tomar azúcares refinados, como el pan blanco, bebidas azucaradas y dulces.

Aumenta el consumo de grasas saludables como el aguacate, nueces, aceite de oliva, semillas como el lino, la chía y cáñamo.

Procura tomar la pasta, el arroz y el pan integral.

Introduce en tu dieta cereales como la avena y la quinoa.

Evita el consumo de tabaco y alcohol.

Podemos prevenir y controlar la diabetes tipo 2, con estos cambios de vida y añadiendo un complemento alimenticio, que más abajo te explicaré, que nos ayude a controlar los niveles de azúcar.


¿Qué es la fasolina?


Judía verde


La fasolina, Phaseolus vulgaris, es la vaina de la judía.

Su origen viene de México y América central. Es utilizada desde la antigüedad por sus propiedades como diurética y por su gran contenido en fibra.

Dentro de su composición están las pectinas, fibra, taninos y flavonoides.

Éstos compuestos cuando llegan al intestino ayudan a que se ralentice la absorción de los azúcares que tomamos en la dieta.

Por otro lado, las vainas de fasolina son muy ricas en fibra insoluble, esto quiere decir que cuando llega al estómago esta fibra se hincha al retener el agua y esto hace que tengamos sensación de saciedad, lo que la hace una súper aliada para las dietas de adelgazamiento.

Los estudios clínicos que se han realizado con la fasolina han demostrado que tiene propiedades antidiabéticas y que ayuda a controlar el sobrepeso gracias a que reduce la absorción de calorías procedentes del almidón.


Propiedades de la fasolina


Es diurética, así que nos ayudará a que eliminemos líquidos.

Gracias a su contenido en fibra, tiene efecto laxante y es una excelente reguladora del intestino.
Hace más lento el proceso de absorción de los azúcares en la dieta.

Regula la producción de insulina.

Es muy eficaz en la lucha contra la obesidad y la regulación del peso.

Protege las células del hígado.


Contraindicaciones de la fasolina


Si tienes hipertensión , alguna patología cardíaca o renal consulta siempre a tu médico especialista.


Interacciones de la fasolina con medicamentos


Si estás tomando medicación para el azúcar, avisa siempre a tu médico por si tuviera que reajustarte la dosis.

En caso de que tomes medicación como los diuréticos no asociar con la fasolina, ya que podría potenciar la acción de estos medicamentos y producir un desequilibrio hidroelectrolítico, es decir, que eliminarías demasiados minerales y agua con los efectos secundarios que conllevaría.


Precauciones


Embarazo: se desconoce si la fasolina puede producir efectos adversos en el feto, por lo que no se recomienda la toma de este complemento a no ser de que no hubiera otras alternativas terapéuticas.

Lactancia: no se sabe si los componentes de la judía pueden pasar a la leche materna, y las posibles consecuencias que esto pudiera tener para el bebé. Se aconseja suspender la lactancia materna o evitar su utilización.


Efectos secundarios


Se pueden dar molestias digestivas, como náuseas, vómitos, gases o diarrea, que desaparecerían al suspender el tratamiento.

Desde farmacia rastro te aconsejamos Fasolina de Arkopharma.


ARKOCÁPSULAS® FASOLINA


Fasolina arkopharma

La fasolina, por su contenido en fibra, ayuda a retrasar la absorción de azúcares procedentes de la alimentación.

Fasolina (Phaseolus vulgaris L.)

La judía es originaria de Méjico y América Central. Fue traída a Europa por los conquistadores españoles, aclimatándose aquí a principios del siglo XVI.


Ingredientes

Vainas de judía criomolidas (Phaseolus vulgaris L.).
Cubierta de la cápsula de origen vegetal: Hidroxipropilmetilcelulosa.


Modo de empleo


Tomar 2 cápsulas en el desayuno y 2 en la cena con un vaso de agua.

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